El empleo en el sector primario ha crecido, en lo que va de 2013, un 71,4%, dato que contrasta con la caída del 10% que registra este sector en el conjunto del país. La agricultura y la ganadería confirman ser un ámbito de refugio para emprendedores, jóvenes desempleados que han recuperado las tierras de labranza propiedad de sus familias, que estaban sin cultivar, y las han puesto en producción aprovechando su formación superior.
